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  • Daniela Poch

ESCRIBIR ALGO, SEGÚN LOS GRANDES MAESTROS

CAPÍTULO 1:

EXTENDERSE TANTO COMO TE SUGIERA EL EFECTO DESEADO


Estos días ha llegado a mis manos el redactado Filosofía de la composición de Edgar Allan Poe, donde explica (entre muchas otras ocurrencias inteligentes), por qué en su poema El Cuervo no aparece un loro.

Me inspira mucho leer, entender, pensar y criticar las maneras que tienen los artistas, creativos, escritores y lunáticos de explicar de dónde a dónde ha viajado su mente y espíritu para lograr algún tipo de creación. Entender los procesos creativos es como leer una receta gastronómica: alguien te da una sugerencia, y luego tú le añades tu touch. Es una especie de manual de instrucciones con un añadido de sensibilidad, imprecisión y voluntad de desmentir la existencia de una fórmula mágica. Es una incongruencia hermosa. Es una información de la que nadie quiere hacerse cargo. La intención de explicar cómo se ha creado algo es una especie de mentira muy tierna sobre la posibilidad de asir un proceso. Y esto no solo lo digo yo, el mismo Poe lo admite:

«Tengo conciencia de que no es frecuente que el escritor esté en condiciones de volver sobre sus pasos y mostrar cómo llegó a sus conclusiones. En general, las sugestiones se presentan confusamente al espíritu, y en la misma forma se las sigue y se las olvida».

Pero el tipo tenía buena memoria y se ve capaz de rememorar los pasos de cualquiera de sus obras. Un milagro mnemotécnico, el señor Poe. Gracias a su cerebrín y a sus dedillos (de las manos, posiblemente) hoy podemos saber que lo primero que piensa cuando se va a poner a escribir es en la extensión. Es decir, ¿este escrito puede permitirse interrupciones mundanas? ¿Sí o no? Si es que no, tienes un poema (o similar). Si es que sí, dale vueltas al coco para construir una prosa. Hay que ver si en la extensión hay alguna ventaja que compense la pérdida de unidad de efecto. ¿Qué es una unidad de efecto? Es que no pueda haber otro efecto más que el efecto de que no haya más efecto posible. Me explico: es un efecto único dadas las circunstancias de que está hecho expresamente para una sola tirada de lectura.

En la brevedad está el éxtasis y en la extensión, la reflexión. Podemos pensar que decidir la extensión antes incluso de saber de qué va lo que vas a escribir es una incoherencia, pero yo le he dado vueltas y Poe me ha convencido. Determinar la extensión como primer punto del proceso es definir el para qué, qué efecto quieres que tenga el lector. Y parte del éxito en lograr este efecto está en que la extensión elegida corresponda al efecto deseado. Es matemática literaria: son factores directamente proporcionales.

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